Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras
 
Inicio | CFO en los medios | English
   

Revista Z
Julio 1994

Fábricas maquiladoras mexicanas de Zenith Electronic

Por Phoebe McKinney y Leslie Gates

Zenith Electronics Corporation, el gigante multinacional de electrónicos con base en Chicago, se promociona asi misma con el reconocido eslogan, "la calidad va primero que el nombre". Un exámen de las condiciones de las fábricas maquiladoras de Zenith en la frontera México-U.S.A. revelan sin embargo, la desagradable realidad detrás del engañoso eslogan de Zenith. Por décadas, la "calidad" que Zenith proclama ha sido lograda a costa de la salud, dignidad y derechos laborales de su fuerza laboral mexicana, en su gran mayoría femenina.

Zenith no es una novata en el experimento de libre comercio de treinta años conocido como la industria maquiladora. Zenith ha estado operando plantas maquiladoras en la frontera México-U.S.A. desde finales de los setentas y es una de las más grandes empleadoras en México. Zenith ha puesto sus esperanzas para el futuro en las espaldas de su fuerza laboral mexicana, diciendo en un reporte anual reciente que "las líneas de producción de la compañía dependen de las operaciones contínuas de las compañías manufactureras y fábricas de ensamblaje en México" y, de un ahorro anticipado de $75 millones de dólares de la consolidación de sus plantas mexicanas--no poco dinero para una compañía que ha reportado pérdidas consecutivas durante los últimos años . Como resultado de la "consolidación mexicana" de Zenith en las dos últimas décadas, cientos de miles de trabajos basados en los Estados Unidos se han perdido y cerca de la cuarta quinta parte de la fuerza laboral de Zenith es ahora mexicana. Los trabajadores mexicanos de Zenith son sólo la nueva ola de trabajadores que llevan el peso de las práticas de explotación de la compañía y de la aparente falta de compromiso de comportarse como una corporación responsable.

Para abril de 1994, miles de trabajadores de Zenith en Reynosa, México subsidiaban la compañía con ganancias que promediaban los 76 centavos la hora, cerca de $34,00 dólares por una semana de trabajo de 45 horas. Trabajadores activistas en las maquiladoras de Zenith reportan que muchos trabajadores frecuentemente redoblan sus turnos de trabajo para poder sobrevivir. En Reynosa, Zenith mantienen salarios bajos tomando ventaja del alto índice de desempleo y del flujo de aproximadamente 5.000 pesonas que llegan a la ciudad cada mes en busca de trabajo. Según John Taylor, vocero de Zenith, "Hay una gran cantidad de trabajadores ya con destrezas o con algo de destrezas laborales en el área", con lo que Zenith cuenta para reemplazar a los trabajadores quienes finalmente se rinden ante los terribles salarios, malos tratos e insalubridad. Negociaciones sindicales ganaron recientemente un 6 porciento de aumento en los salarios para los trabajadores, adicionales al 7 porciento de aumento anual ordenado por las leyes mexicanas, pero en respuesta a ésto Zenith paró su programa de almuerzo gratis para los trabajadores y comenzó a cobrarles dos dólares semanales a cada trabajador, sin importarle si se lo comen o no. Las cuotas del sindicato fueron aumentadas también, o sea que al final el aumento practicamente ha tenido muy poco efecto en el dinero semanal que se llevan a la casa.

Cuando se confronta a Zenith con preguntas acerca de sus bajos salarios, ellos evaden su responsabilidad diciendo que la compañía paga salarios "promedios" en el área y que los salarios y beneficios son negociados a través del sindicato. Sin embargo, trabajadores de maquiladoras usualmente ven que sus sindicatos mantienen un clima de inversión atractivo para las multinacionales estadunidenses, que incluye el control de la fuerza laboral manteniendo los salarios bajos. Los sindicatos han hecho un buen trabajo en Zenith confabulandose en una estrategia de bajos salarios con: "Tenemos que mantener con vida a la compañía", dijo el CEO de Zenith, Jerry Pearlman, en una entrevista al Wall Street Journal a finales de 1992, cuando explicaba cómo Zenith estaba ahorrando "$20.000 dólares por cada trabajador, o sea un ahorro anual de $20 millones".

De acuerdo a una encuesta informal sobre la despensa familiar, los "salarios promedios" de Zenith se traducen en penuria financiera extrema para los trabajadores mexicanos Según precios recientemente encontrados en una tienda grande de descuento en Reynosa, un trabajador empleado en una maquiladora de Zenith en Reynosa tiene que trabajar 1.9 horas para comprar 5 galones de agua potable; 4.29 horas para comprar un galón de leche, 5.2 horas por una libra de mantequilla; y 8.95 horas para comprar una caja de pañales desechables. De acuerdo a las actividades de los trabajadores en Zenith muchos trabajadores frecuentemente redoblan sus turnos sólo para poder sobrevivir.

Recientemente Zenith ha abordado su estrategia de bajos salarios en forma más agresiva. En Matamoros, México, los trabajadores ganan aproximadamente el doble que otros trabajadores a lo largo de la frontera debido a un esfuerzos organizativo independiente en 1983 que conllevó al aumento obligatorio de salarios en toda la industria. En los últimos años, Zenith ha despedido a cerca de 1.000 trabajadores en Matamoros. Recientemente, Zenith comenzó a emplear trabajadores en Matamoros en un nuevo anexo no sindicalizado, donde los salarios son la mitad de los de las otras plantas, y la semana de trabajo es 8 horas más larga. Esta es una táctica muy familiar para los trabajadores estadunidenses que se han visto forzados a aceptar salarios más bajos debido a la amenaza de mudar sus trabajos a regiones con mano de obra más barata.

Además, Zenith sigue el patrón común establecido por multinacionales alrededor del mundo de contratar mujeres jóvenes como su fuerza laboral primaria. Zenith le pone un giro a éste fenómeno utilizando tácticas que expanden los conceptos culturales tradicionales y biológicos de género para controlar a las trabajadoras y mantener los niveles salariales bajos. Como lo describe en forma concisa un activista de la frontera: "Zenith se concentra en las mujeres porque son mujeres" Muchas de las mujeres que trabajan para Zenith vienen de áreas rurales, donde estrictos conceptos de docilidad y timidez son recalcados. La primavera pasada, les hicieron examenes de embarazo a todas las mujeres que trabajan en la planta #2 de Zenith en Reynosa y como resultado algunas fueron despedidas. Frecuentemente a las mujeres que llenan farmularios de empleo para Zenith les dicen, "Sólo mujeres solteras deben llenar formularios" y parte del proceso de contratación incluye un exámen de embarazo. Si el exámen sale positivo, no es contratada.

Dentro de las plantas maquiladoras de Zenith existen extensos y serios problemas de salud y seguridad. Hace varios años, una delegación de activistas, trabajadores y especialistas de la salud y seguridad de la tri-national Coalición por Justicia en las Maquiladoras visitaron las plantas de Zenith en Reynosa y Matamoros. Algunos de los problemas de salud y seguridad que encontraron incluyeron falta de extractores de humos o en mal funcionamiento en áreas donde se estaban utilizado soldadura de plomo y otros químicos. La mayoría de las etiquetas de advertencia en los químicos que la delagación vió estaban en inglés solamente-- las etiquetas en las soldaduras de plomo estaban en español, pero en fábricas donde la mayoría de los trabajadores son mujeres la sección acerca de los peligros del plomo en el sistema reproductivo femenino misteriosamente no estaba. Los trabajadores de Zenith sufren de cáncer, dolores de cabeza, naúsea, asma, alergias, problemas pulmonares y anémia como resultado del contacto prolongado y sin protección con substancias tales como nafta, soldadura de plomo, pinturas, pegas, resinas y otros.

Zenith no le proporciona a los trabajadores entrenamiento adecuado o equipos de protección y muchos de los extractores a través de las plantas no funcionan apropiadamente o simplemente no trabajan. Los trabajadores recientemente reportaron que Zenith les da a los trabajadores inservibles máscaras para polvo que los trabajadores saben no los protege de solventes y soldadura de plomo. Trabajadores en Reynosa también reportaron recientemente que Zenith ha estado cobrándole a los trabajadores por el reemplazo de pequeños guantes de algodón que da como "protección". El año pasado, hicieron un simulacro en caso de incendio en Reynosa y Matamoros. Ese fue el primer simulacro que recuerdan haber tenido tenido y no han tenido ningún otro desde entonces.

Largos turnos de trabajo que violan las muy bien detalladas leyes federales laborales mexicanas y cuya duración contribuye significativamente a los problemas de salud que los trabajadores de Zenith estan experimentando. Los desgastantes y dañinos efectos de largos turnos de trabajo estan combinados con una gran demanda en el ritmo de la producción en los trabajadores de Zenith. En Marzo de éste año, Zenith redujo drásticamente el número de trabajadores en una sus líneas en Reynosa. Los trabajadores que se quedaron ahora tienen que hacer operaciones adicionales y se les pide que produzcan la misma cantidad que hacían antes de los recortes. Recientemente, un hombre de 20 años de edad que frecuentemente redoblaba su turno para mantener a su esposa y su bebé, murió de leucemia. Sus amigos y compañeros de trabajo estan convencidos que la leucemia fue consecuencia de la sobre exposición a solventes y otros químicos en largos turnos de trabajo. Aunque Zenith niega la existencia del turno, una trabajadora recientemente reportó que a ella la programan regularmente en el turno que va desde las 12:30 a.m. a las 3:30 p.m. en sábado, y de 7:00 a.m. a 7:00 p.m. en domingo.

Activista trabajadores de maquiladoras por mucho tiempo han entendido la conexión y consecuencias entre el exponerse a substancias en el trabajo y la contaminación ambiental de la industria maquiladora a través de sus comunidades. Recientemente, incidentes trágicos de encefalia --una condición fatal en la cual bebés nacen sin cerebro--ha hecho que gente que vive en el lado de la frontera estadunidense hagan la misma conexión y que despierten a la realidad de las condiciones en la industria maquiladora que opera al cruzar la frontera. El año pasado, familias en Brownsville, Texas pusieron una demanda en contra de la industria maquiladora conectando el extraordinario número de nacimientos con encefalía en la frontera Mexico-U.S.A. con los químicos industriales utilizados en las maquiladoras. Zenith es una de las multinacionales nombradas en la demanda.

La respuesta de Zenith acerca de sus prácticas de salud y seguridad en Mexico ha sido una prolongada campaña de negación. En una carta al Comité de Servicio de los Amigos Americanos en 1984, Zenith dijo que "Las condiciones de trabajo en nuestra planta de Reynosa son tan buenas como nuestras mejores plantas en ls Estados Unidos, nuestros reportes de seguridad son excelentes bajo cualquier norma". Siete años más tarde, a pesar de repetidas y valederas descripciones por parte de trabajadores de maquiladoras de Zenith y de que activistas estadunidenses documentaron serios y continuos problemas de salud y seguridad, Zenith mantuvo en una carta enviada a un miembro de la Coalition por Justicia en las Maquiladoras que: "La política de Zenith es proporcionar un ambiente de trabajo limpio, saludable y seguro para todos nuestros empleados", que Zenith cumple con .".las regulaciones de seguridad y medio ambiente mexicanas" y que utiliza "Normas estadunidenses de la EPA y OSHA" en sus plantas en México.

Desde 1983, trabajadores en las plantas maquiladoras de Zenith en Reynosa, México, hablaron claro y alto y se organizaron en relación a los notables salarios y condiciones de trabajo en las fábricas de Zenith. En 1983, trabajadores de las fábricas maquiladoras de Zenith en Reynosa ganaban la miseria de 42 centavos la hora. De acuerdo a un artículo en ese año en el McAllen Monitor, muchas de las jóvenes mujeres empleadas en las maquiladoras de Zenith eran el único sosten de su familia y no podían "..pagar por necesidades básicas tales como comida, renta, transportación, agua, libros para la escuela y medicina". En protesta contra salarios con los que no podían ni sobrevivir y en contra de líderes sindicales no democráticos, trabajadores en la planta de Zenith en Reynosa organizaron lo que hasta este día se considera la más grande protesta laboral en la industria de la maquiladora. Sin embargo, en respuesta a una huelga que involucraba a miles de trabajadores en Reynosa y demandas por un aumento en los salarios de 60 centavos la hora, diez activistas claves fueron despedidos y la protesta fue reprimida y terminada violentamente.

Desde 1983, no ha habido un nivel de resistencia laboral organizada en las maquiladoras paralelo a éste. Sin embargo, en 1991, grupos independientes de trabajadoras buscaron el apoyo de la Coalición por Justicia en las Maquiladoras para abogar por cambios en las plantas maquiladoras de Zenith, y varios de los accionistas de coaliciones religiosas introdujeron resoluciones en apoyo a los problemas de los trabajadores de Zenith. La resolución de los accionistas religiosos de 1992 recibió cerca del 11 porciento del total de los votos de accionistas, lo cual fue considerado una victoria en acciones de esa naturaleza.

Hace dos años, varios trabajadores de Zenith viajaron a los Estados Unidos para abrir líneas de comunicación y crear solidaridad con sus contrapartes estadunidenses. Los trabajadores mexicanos se reunieron con miembros de la Hermandad Internacional de Trabajadores Eléctricos para explicar que ellos también estaban experimentando pérdida de trabajos y traición desde que Zenith había estado eliminando trabajos en Matamoros donde trabajadores ganaban más de $1 dólar la hora y mudándolos a Reynosa y Chihuahua donde los salarios eran muchos más bajos. En un discurso al Ozarks Jobs Council en Springfield, los trabajadores mexicanos dijeron: "Cuando compañías como Zenith se mudan a México, forzosamente regresan a los trabajadores mexicanos al siglo 19 cuando las condiciones eran peligrosas y duras, antes de que existieran beneficios y derechos para los trabajadores. Zenith ha sido claramente negligente en proporcionar salarios y condiciones laborales decentes y no ha prestado atención a la leyes de salud ocupacional, seguridad y bienestar de las comunidades en México".

En un giro desafortunado e irónico, aún cuando los trabajadores de Zenith en Estados Unidos entendieron la importancia de la solidaridad através de las fronteras y estaban dispuestos a trabajar con sus contrapartes en México, Zenith cerró permanentemente su planta en Springfield, Missouri, mudando lo que originalmente eran 4.000 trabajos a México.

Después de la reunión los trabajadores se reunieron con Willard C. McNitt, Tesorero de Zenith. McNitt dominó los veinte minutos de la reunión con repetidas preguntas acerca de los nombres de los trabajadores de la maquiladora que asistieron a la reunión anual, en lugar de sacar provecho de la oportunidad única de escuchar directamente de los trabajadores mexicanos acerca de las condiciones de las maquiladoras de Zenith. La respuesta de Zenith demonstró su continua estrategia de encubrir en lugar de investigar los serios, presionantes y potencialmente costosos problemas en sus plantas.

En respuesta a la gran presión internacional y al escrutinio público, muchas grandes multinacionales estadunidenses han hecho significantes mejorías en las condiciones de sus plantas en México. Zenith, sin embargo, continua haciendo que sus trabajadores mexicanos paguen por sus pocas ganancias financieras forzandolos a aceptar bajísimos salarios y condiciones de trabajo deplorables.

Zenith continua siendo una de las más tercas y hostiles multinacionales estadunidense operando en la frontera mexicana. En Abril de éste año varios trabajadores de maquiladoras asistieron a la reunión anual de Zenith para discutir con ejecutivos de la empresa y accionistas las extensivas violaciones de las leyes laborales y normas de salud en las plantas de Zenith. En un franco intercambio con el CEO Jerry Pearlman, los trabajadores describieron contínuos y concretos problemas en las plantas y formularon preguntas relacionadas a los planes de Zenith para remediarlos. Pearlman vehementemente descartó las acusaciones de los trabajadores, afirmando que la compañía recientemente había hecho una investigación y había encontrado que las acusaciones no tenían base. Zenith, según Pearlman, es una maquiladora modelo.

Phoebe McKinney es Directora del Proyecto Maquiladoras para el Comité de Servicio de los Amigos Americanos; Leslie Gates trabaja con la Coalición por Justice en las Maquiladoras.


Ir arriba