Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras
 
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La Voz de Esperanza
22 de noviembre 2002

Grupos de Texas y México se unen en San Antonio para presionar a Alcoa

La Provocación: Alcoa Ataca
El 3 y 4 de octubre del 2002, Alcoa despidió a 20 trabajadores en Piedras Negras, México, donde tiene 2,000 empleados. Con Este movimiento la corporación estadounidense señaló su intención de aplastar al sin precedente movimiento democrático fronterizo, el cual el pasado marzo eligió a un comité sindical dedicado a representar a los trabajadores pero funcionando dentro de la Confederación de Trabajadores Mexicanos. La Confederación o CTM, usualmente controla las elecciones y más o menos nombra a los miembros del comité, quienes están dispuestos a representar a la gerencia. A pesar del mandato de los trabajadores, desde la elección de marzo hasta los despidos de octubre, oficiales sindicales corruptos limitaron al comité democrático a tomar decisiones sobre operaciones diarias y se tomaron el poder de negociar en asuntos sustantivos. Justificando los despidos, Joca San Martín, gerente de recursos humanos para las operaciones de México, localizado en San Antonio, dijo por teléfono que la compañía basó su decisión luego de examinar cuidadosamente la evidencia (cintas de video y fotos) que prueba que los trabajadores despedidos estaban involucrados en organizar. A pesar de la llamada "evidencia" de San Martín, no es un crimen organizar o hacer campaña para un comité sindical. Es un derecho garantizado. San Martín además alega que los organizadores condujeron un retraso laboral ilegal.

Antecedentes: EL Poder y la Corrupción hacen Trampas
Lo que Alcoa alega está basado en un doble lío de proporciones históricas. La CTM es el sindicato prevaleciente en muchas partes de México. Si está presente, ninguna acción laboral es legal a menos que la CTM sea el líder y la CTM nunca es líder en acciones que representen los intereses de los trabajadores en contra de los intereses de la compañía. Las manos de los trabajadores están atadas y no pueden tomar ninguna acción más allá de depositar su voto para ganar posiciones relativamente sin poder, a menos que formen un sindicato independiente. Esto es exactamente lo que ellos se proponen hacer en Piedras Negras. El 1ro de Mayo comenzaron a navegar el arriesgado sistema legal estatal para renunciar a la CTM y registrar su propio sindicato. Ellos continúan tratando ésta vía. Es más, parece que los despidos no los ha intimidado. El 18 de octubre, sólo dos semanas después del asalto en la segunda planta de Alcoa en Piedras Negras, los independientes corrieron en la planilla de la "unidad" contra los candidatos auspiciados por Alcoa y la CTM. Los primeros ganaron por amplio margen y continúan, al momento de escribir esto, funcionando como representantes del sindicato pero dentro de la estructura de la CTM.

La Protesta: La Respuesta de los Trabajadores
Habiendo entendido los despidos de los trabajadores como reprimenda al principio de representación de trabajadores, los trabajadores despedidos se unieron al Comité Fronterizo de Obreras(os) para enviar un llamado binacional por solidaridad en apoyo de sus tres demandas, las cuales son:

  • Reinstalación de todos los trabajadores despedidos
  • Reconocimiento del sindicato independiente
  • Reemplazo de Paulino Vargas y José Juan Ortiz, gerente general y gerente de recursos humanos de las plantas de Alcoa.

Aliados de éste lado de la frontera, compuestos por grupos locales y nacionales, han hasta ahora organizado una campaña de apoyo en dos etapas. La primera abogaba por los trabajadores y sus demandas a través de comunicaciones con Alain Belda, Jefe Ejecutivo de Alcoa, localizado en Pittsburgh. La segunda tomó las calles para hacer que Alcoa sintiera la presión en instalaciones y oficinas locales. El 22 de noviembre, una coalición de Texas escogió la instalación de San Antonio en el Zavala Center, la cual dirige operaciones de la subsidiaria mexicana y tienen funciones de ingeniería y contabilidad así como también oficinas ejecutivas. Liderando la acción en San Antonio, desde Austin, American Friends Service Committee, Austin Tan Cerca de la Frontera y dos accionistas de Alcoa. En San Antonio, Fuerza Unida, la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos y el Sindicato de Trabajadores Públicos del Suroeste fueron los líderes de la acción. Luego de intrincadas negociaciones con el INS, dos trabajadores Margarita Ramírez y Guillermo Fernández, cruzaron la frontera para unirse a la protesta.

Los objetivos de la acción fueron: primero, hacer que Alcoa sintiera presión; segundo, para que una más amplia audiencia supiera el caso de los trabajadores y tercero, proporcionar una oportunidad para que todos los involucrados en la protesta se conocieran. Las tácticas de presión consistían en manifestaciones, presentaciones del caso de los trabajadores y volantes informativos dirigidos al público y a empleados de Alcoa, y finalmente una petición que los manifestantes trataron de entregar a Martín. El gerente de recursos humanos pasó el cerrojo de la puerta de entrada para las oficinas ejecutivas. Los manifestantes entonces entraron a la sala de recepción en el edificio adjunto donde un gerente de oficina y un gerente de seguridad los recibieron con hostilidad. Sin embargo los manifestantes cortésmente persistieron en ver a Martín. Eventualmente el gerente de oficina llamó a Martín a su extensión buscando ayuda para deshacerse de los manifestantes. Martín rehusó salir para recibir la petición y tampoco quiso escucharla por teléfono. Con su táctica de evadir a los manifestantes demostró la característica arrogancia de Alcoa. Entonces los manifestantes silenciosamente ocuparon el área de la recepción hasta que la policía llegó y les pidió que se fueran, lo cual hicieron, reuniéndose de nuevo en el estacionamiento. Inmediatamente llegaron ocho patrullas trayendo a 12 oficiales, todos hombres. Ellos se pararon al frente edificio de vidrio y aluminio para proteger al gigante transnacional de un pequeño grupo que de 40 personas había disminuido a 30. En la confrontación que siguió entre la policía y los manifestantes algunos observadores vieron la historia repetirse de nuevo.

Los manifestantes estaban parados en propiedad privada y el policía más grandote se acercó y preguntó: "¿Quién está a cargo?" Uno de los manifestantes respondió, "Nadie, todos somos líderes". Cambiando temporalmente la táctica aparentemente suavizándose dijo, "Okay, Okay. Un abrazo de grupo". Como nadie le hizo caso comenzó a aleccionar en lo que los "manifestantes" usualmente hacen, queriendo decir, poner a alguien a cargo. Los manifestantes comenzaron a explicárselo. Uno dijo, "Estamos en colectivo". Otro dijo, "Trabajamos por consenso". Y otro dijo, "Si nos habla, le escuchamos". Entonces él les informó sobre la ley -sálganse de la propiedad privada -lo cual hicieron. Esto es exactamente lo que pasó en Chiapas. Los militares irrumpieron y preguntaron, "¿Dónde está Marcos? La gente contestó, "Todos somos Marcos".

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