![]() |
Comité Fronterizo Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras |
|
||
|
|
|||||
La Voz de Esperanza Grupos de Texas y México se unen en San Antonio para presionar a Alcoa La Provocación: Alcoa Ataca Antecedentes: EL Poder y la Corrupción hacen Trampas La Protesta: La Respuesta de los Trabajadores
Aliados de éste lado de la frontera, compuestos por grupos locales y nacionales, han hasta ahora organizado una campaña de apoyo en dos etapas. La primera abogaba por los trabajadores y sus demandas a través de comunicaciones con Alain Belda, Jefe Ejecutivo de Alcoa, localizado en Pittsburgh. La segunda tomó las calles para hacer que Alcoa sintiera la presión en instalaciones y oficinas locales. El 22 de noviembre, una coalición de Texas escogió la instalación de San Antonio en el Zavala Center, la cual dirige operaciones de la subsidiaria mexicana y tienen funciones de ingeniería y contabilidad así como también oficinas ejecutivas. Liderando la acción en San Antonio, desde Austin, American Friends Service Committee, Austin Tan Cerca de la Frontera y dos accionistas de Alcoa. En San Antonio, Fuerza Unida, la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos y el Sindicato de Trabajadores Públicos del Suroeste fueron los líderes de la acción. Luego de intrincadas negociaciones con el INS, dos trabajadores Margarita Ramírez y Guillermo Fernández, cruzaron la frontera para unirse a la protesta. Los objetivos de la acción fueron: primero, hacer que Alcoa sintiera presión; segundo, para que una más amplia audiencia supiera el caso de los trabajadores y tercero, proporcionar una oportunidad para que todos los involucrados en la protesta se conocieran. Las tácticas de presión consistían en manifestaciones, presentaciones del caso de los trabajadores y volantes informativos dirigidos al público y a empleados de Alcoa, y finalmente una petición que los manifestantes trataron de entregar a Martín. El gerente de recursos humanos pasó el cerrojo de la puerta de entrada para las oficinas ejecutivas. Los manifestantes entonces entraron a la sala de recepción en el edificio adjunto donde un gerente de oficina y un gerente de seguridad los recibieron con hostilidad. Sin embargo los manifestantes cortésmente persistieron en ver a Martín. Eventualmente el gerente de oficina llamó a Martín a su extensión buscando ayuda para deshacerse de los manifestantes. Martín rehusó salir para recibir la petición y tampoco quiso escucharla por teléfono. Con su táctica de evadir a los manifestantes demostró la característica arrogancia de Alcoa. Entonces los manifestantes silenciosamente ocuparon el área de la recepción hasta que la policía llegó y les pidió que se fueran, lo cual hicieron, reuniéndose de nuevo en el estacionamiento. Inmediatamente llegaron ocho patrullas trayendo a 12 oficiales, todos hombres. Ellos se pararon al frente edificio de vidrio y aluminio para proteger al gigante transnacional de un pequeño grupo que de 40 personas había disminuido a 30. En la confrontación que siguió entre la policía y los manifestantes algunos observadores vieron la historia repetirse de nuevo. Los manifestantes estaban parados en propiedad privada y el policía más grandote se acercó y preguntó: "¿Quién está a cargo?" Uno de los manifestantes respondió, "Nadie, todos somos líderes". Cambiando temporalmente la táctica aparentemente suavizándose dijo, "Okay, Okay. Un abrazo de grupo". Como nadie le hizo caso comenzó a aleccionar en lo que los "manifestantes" usualmente hacen, queriendo decir, poner a alguien a cargo. Los manifestantes comenzaron a explicárselo. Uno dijo, "Estamos en colectivo". Otro dijo, "Trabajamos por consenso". Y otro dijo, "Si nos habla, le escuchamos". Entonces él les informó sobre la ley -sálganse de la propiedad privada -lo cual hicieron. Esto es exactamente lo que pasó en Chiapas. Los militares irrumpieron y preguntaron, "¿Dónde está Marcos? La gente contestó, "Todos somos Marcos".
|
|||||
www.cfomaquiladoras.org es producido en colaboración con el Comité Fronterizo de Obrer@s (CFO) |
|||||