Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras
 
Inicio | CFO en los medios | English
   

Beyond Borders
Primavera 1993

Llegando al otro lado del río
Intercambio de trabajadoras forja solidaridad en la lucha laboral con interés común

Por Mary E. Tong

Ellos han sido trabajadores y mujeres al otro lado del mundo que nos han “robado nuestros trabajos” de alguna manera parcialmente culpables por las crecientes y desesperantes circunstancias que muchos de los que los escuchan enfrentan.

Pero cuando hablaron en las sedes sindicales, iglesias y foros públicos del este de Tennessee, cuando contaron sus luchas por una vida decente y cuánto les costaba, las barreras de lenguaje y fronteras se debilitaron, la animosidad se convirtió en admiración, el resentimiento en respeto, la sospecha en solidaridad.

Dijeron que una compañera trabajadora comenzaba a trabajar típicamente bien joven, como a los 13 años, para sostener a su familia ganando 75 centavos la hora y trabajando 48 horas a la semana. Rutinariamente expuesta a químicos tóxicos y otras condiciones peligrosas, hasta que es reemplazada a los 24 ó 25 años cuando sucumbe a dolores de cabeza severos o enfermedades de la piel ó, fallas en la vista o pulmones debido al agotamiento y constante exposición al humo de soldadura, solventes y otros materiales. Estas mujeres vienen usualmente de áreas rurales y son las primeras en sus familias en obtener un trabajo industrial.

Una de las oradoras trabajó por 75 centavos la hora asistiendo al supervisor de producción de una planta de GM en Reynosa, ella era responsable de asegurarse que todas las estaciones de trabajo tuvieran sus materiales o suministros y que la línea de ensamblaje se mantuviera en movimiento. La despidieron por hacer muchas preguntas. La otra oradora enhebraba cables utilizados en el ensamblaje de intermitentes de automóviles en una maquila de Matamoros ganando $1.10 la hora y le deducían semanalmente $6 por transportación.

A continuación están sus historias, la historia de las trabajadores que ayudaron a inspirar el intercambio, de organizaciones que les ayudaron a que esto fuera posible y de la promesa de lo que han hecho y continúan haciendo para crear alianzas ínter fronterizas por largo tiempo esperadas.

Hace una década cuando el Proyecto Maquiladoras del Comité de Servicio de los Amigos Americanos (AFSC por sus siglas en inglés) tomó el reto de enseñar a los trabajadores de las maquiladoras sus derechos y cómo hacerlos cumplir, los que participaron en las sesiones de conscientización formaron el Comité Fronterizo de Obreras (CFO). Haciendo reuniones y conduciendo talleres para los trabajadores, dice Ed Krueger de AFSC, el CFO generó voluntarios para tomar acción dentro de las fábricas.

La leyes mexicanas son muchos más favorables para los trabajadores que las estadounidenses las cuales garantizan un salario mínimo, un día de ocho horas de trabajo, el derecho a hacer huelga (a excepción de los trabajadores públicos), pagos de indemnización, pagos por horas extras, beneficios de compensación de trabajadores y permiso de maternidad.

Armados con estas leyes, miembros del CFO callados y en bajo tono pero de manera firme, se defienden ellos mismos – un método que los supervisores encuentran extremadamente difícil de reaccionar en forma negativa. Para los miles de miembros del CFO en más de 100 capítulos, el trabajador complaciente y de fácil presa se convirtió en algo del pasado.

CFO trabaja muy cercanamente con la Coalición por Justicia en las Maquiladoras (CJM), una alianza de grupos laborales, religiosos, ambientales y comunitarios dedicados a hacer público y mejorar las condiciones en las maquiladoras. La coalición desarrolló Normas de Conducta, un documento haciendo un llamado a las corporaciones estadounidenses que operan subsidiarias, que estén afiliadas ó contraten o auspicien plantas en México a utilizar normas de seguridad en el trabajo, proteger el medio ambiente, derechos humanos y justicia económica en ambos lados de la frontera. A la fecha, diarios del comercio industrial, han respondido defensivamente diciendo que la industria es “limpia” y una bendición para los trabajadores mexicanos. La Coalición espera no obstante que las conversaciones puedan proporcionar una oportunidad para desarrollar políticas binacionales incorporando las Normas como parte de los estatutos sociales que deben cumplir.

Dos organizadoras del CFO, Teresa Hernández y Olga Jiménez, fueron las que vinieron a Tennessee en Febrero de 1991 a pedido de Frances Lee Ansley, una profesora asociada a la Universidad de Tennessee, Escuela de Leyes, con un interés en la investigación sobre el cierre de plantas y maquiladoras.

Como miembro de la mesa directiva de la Red de Renovación Industrial de Tennessee (TIRN, por sus siglas en inglés), el interés de Ansley era más que académico. TIRN, una coalición de trabajadores, sindicatos, organizaciones comunitarias, iglesias y ciudadanos preocupados – formado en 1989 para organizar y participar en conseguir soluciones al cierre de plantas – le enseña a los trabajadores a tomar acción para prevenir el cierre de plantas y aminorar su impacto. (Ver el Labor Imprint, página 9, para la reseña de TIRN, Haciéndose Cargo: Una guía práctica para lidiar con la amenaza del cierre de plantas y apoyar a trabajadores cesantes. TIRN es una afiliada local de Renovación Industrial y Retención (FIRR por sus siglas en inglés), una agrupación nacional de organizaciones con base comunitaria que se opone al cierre de plantas y fábricas golondrinas. Sus afiliadas se involucran en actividades de solidaridad respecto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), y FIRR les aconseja sobre métodos organizacionales y recursos. FIRR también ayuda a las organizaciones con el intercambio de trabajadores.

Susan Williams del Centro Highlander, una organización miembro de TIRN, coordinaba fondos y preparación para el intercambio. Durante 60 años, Highlander ha hecho del desarrollo de liderazgo su objetivo. Uno de las entrenamientos básicos más importantes en la organización de sindicatos en los años 30 cambio su enfoque en los años 50 a derechos civiles, influenciando a participantes de Highlander tales como al Rev. Dr. Martin Luther King Jr., y Rosa Parks, e inspirando las “escuelas de ciudadanía” de Séptima Clark que enseño a miles de Afro americanos a leer y escribir para que pudieran votar. Los talleres del Centro reúnen a organizadores de base que trabajan con asuntos laborales, comunitarios y del medio ambiente para que compartan sus experiencias y visiones con otros líderes, analicen sus trabajos y determinen maneras de ayudarse mutuamente. Highlander también trabaja con organizaciones locales para conducir escuelas en comunidades a través del país.

Además de enviar a dos organizadoras, el CFO aceptó ser anfitrión de una delegación de trabajadores de Tennessee. Muchísimos más trabajadores de lo que se podía se apuntaron para ir, pero los escogidos fueron aquellos directamente afectados por los cambios emergentes de la economía global. Todos habían estado involucrados en esfuerzos respecto al cierre de plantas y se comprometieron que a su regreso tomarían acción por parte de los trabajadores de ambos lados de la frontera. Aparte de Frances Ansley y Susan Williams, la delegación incluía una trabajadora de una fábrica de ropa de Palm Beach y seis trabajadoras que perdieron sus trabajos cuando sus compañías se mudaron a México: dos de Magnavox, dos de GE, una de Allied-Bendix División de Restricción de Seguridad, y una de Phillips de Norte América.

Shirley Reinhardt miembro de TIRN participó porque perdió su trabajo cuando una planta de GE se mudó a México. A pesar de buscar trabajo por muchos meses, solo conseguía trabajos temporales haciendo lo mismo que los trabajadores a tiempo completo hacían por una fracción de sus pagos y sin beneficios. (Un artículo de sus esfuerzos por organizar el Comité Contra Servicios Temporales (CTAS por sus siglas en inglés) apareció en Beyond Borders edición de invierno de1992). Ella reportó a otros miembros de TIRN que un supervisor de GE que fue enviado a Nogales, México a capacitar a los empleados que reemplazaban a sus contrapartes en Estados Unidos, regresó horrorizado porque la planta estaba haciendo trabajar a niños con salarios increíblemente bajos y utilizaba dulces como bonos en lugar de dinero.

En otra planta de Tennessee, el gerente fue donde los operadores de producción luego que la mayor parte de sus trabajos fueron transferidos a México y les dijo que tenían un año para convencer a los ejecutivos que la planta de Tennessee era importante para el futuro de la compañía. Los trabajadores lo llamaron “chantaje económico” pero no supieron como resistirse y se encontraron discutiendo concesiones en lugar de ganancias. Uno de los objetivos del viaje era utilizar las lecciones que aprendieron para invertir los papeles.

Antes del viaje, los participantes aprendieron cómo Estados Unidos estableció su política de maquiladoras en los años 60 cuando finalizó el programa de bracero, que animaba a los mexicanos a migrar para trabajar en la agricultura estadounidense.

Vendida como un remedio para crear empleos masivos, la emergente y rápida industria maquiladora provocó una repentina migración a la zona fronteriza, donde sin viviendas disponibles, cordones de miseria conocidas como colonias florecieron – a menudo sin agua corriente y servicios públicos.

Cuando las nueve mujeres llegaron a Matamoros, vieron no solamente lo que atraía a las plantas estadounidenses a México, sino también lo que los trabajadores de la frontera mexicana estaban haciendo en cuanto eso. Los trabajadores de Matamoros –el área organizativamente más avanzada del CFO – saben lo suficiente acerca de las leyes laborales que si les dan cesantía o son despedidos, usualmente son capaces de obtener los pagos de indemnización que les corresponden. Cuando los despiden injustificadamente los trabajadores pueden ahora comparecer ante una junta de conciliación y arbitraje para poner su demanda.

Miembros del CFO consistentemente han presionado a sus sindicatos, casi todos los trabajadores de maquiladoras son miembros de sindicatos que pertenecen a la Confederación de Trabajadores de México (CTM), la cual es generalmente considerada como parte del gobierno. Matamoros es conocida por muchos como un “pueblo laboral” con 35,000 trabajadores de maquiladoras miembros del Sindicato de Jornaleros Obreros Industriales (SJOI). Fundado por Agapito González Cavazos hace más de 50 años, SJOI es conocido por su postura fuerte y nacionalista. Fuentes locales acreditan la agresividad personal de González en confrontar a dueños de maquiladoras como la razón por la cual los trabajadores de Matamoros tienen salarios 50% por encima de sus contrapartes en otras áreas de México.

Pero el otoño pasado, con las elecciones de México y la proximidad de negociaciones de contractos, el gobierno y fuerzas corporativas parecían determinadas a reducir los salarios de Matamoros a la mitad o una quinta parte para igualarlos a los de Reynosa o Rió Bravo.

Luego de llegar a un acuerdo con GM y con 25 plantas todavía por negociar, Agapito con 74 años de edad, fue arrestado el pasado invierno por un tropa completa del gobierno y detenido por dos semanas antes de que se conocieran las razones de su detención. Luego fue encausado por evasión de impuestos y mantenido en cautiverio sin ninguna audiencia por el período de los ocho meses antes de las elecciones locales en las cuales el Partido Revolucionario Institucional (PRI) quería el voto de los miembros del SJOI.

González tuvo que pagar una fianza para que lo soltaran y podía todavía volver a la cárcel en cualquier momento. Al momento de esta nota están siendo negociados contratos sin González. Mientras tanto, en un atento por reducir el salario promedio las plantas han estado dándole cesantía a trabajadores y dirigiéndolos a otras fábricas donde deben comenzar de nuevo, el CFO ha respondido con talleres de capacitación.

El contingente de Tennessee asistió a la reunión semi-anual del CFO. Escucharon a delegados de capítulos del CFO de muchas diferentes ciudades de la frontera reportar acerca de sus éxitos y planes. Maria Guadalupe Torres, Coordinadora Regional del CFO dijo, “Discutimos como aquí en Matamoros hemos influenciado muchos sindicatos para traer cambio. Tenemos los salarios más altos con un horario más corto por semana – 40 en vez de 48. En otros lugares le dicen a los trabajadores que si no trabajan horas extras, de plano no trabajan. Esa es una manera de oprimirnos, haciéndonos trabajar 2, 3, 4 turnos dobles cada semana”.

A través del CFO, los trabajadores tienen sus propios consejeros que les proporcionan protección contra abogados ansiosos de llegar a un rápido acuerdo con la compañía. Trabajadores que son amenazados con ser despedidos saben que tienen derecho a demandar una carta formal de despido. Normalmente tal petición es suficiente para forzar la anulación del despido. En muchas plantas el supervisor o gerente debería ahora temer a las leyes en vez de intimidar a los trabajadores violándolas. Los miembros discutieron cómo cientos de éstos trabajadores han eludido despidos, cambios de turno u otras imposiciones corporativas respecto a su trabajo y defendido ellos mismos contra acoso sexual por parte de supervisores abusadores, utilizando sus conocimientos. Ellos saben como llevar a cabo paros laborales si no les proporcionan lentes protectivos cuando los necesitan, o si el extractor o abanicos no funcionan.

Como las trabajadoras de Tennessee no hablaban español y muy pocos miembros del CFO hablaban inglés, una corta sátira fue escogida como la mejor manera de transmitir los objetivos de la delegación de Tennessee. Luego de deducir de las experiencias de cada uno y del conocimiento sobre maquiladoras, las viajeras ensayaron su esfuerzo de colaboración durante sus paradas nocturnas en hoteles camino a México. Su escena teatral, describiendo las preocupaciones de las trabajadoras estadounidenses por la falta de sus trabajos y por qué escogieron hacer el viaje, fue bien recibida por los reunidos quienes se les unieron al cantar un conmovedor Solidaridad por siempre, en español.

Los trabajadores mexicanos respondieron con su propio improvisado drama acerca de trabajadores de maquiladoras que protestaban condiciones laborales inseguras. El CFO usualmente utiliza tales “socio-dramas” como un ejercicio de capacitación de destrezas. A los trabajadores se les asignan papeles y una situación definida, la cual ellos actúan y luego discuten.

El intercambio de presentaciones y preocupaciones de la vida real, temores y esperanzas por el futuro forjó la determinación hacia la toma de acción que todos los trabajadores participantes estuvieron de acuerdo hubiese sido imposible sin el viaje.

Los organizadores del CFO y CJM llevaron a la delegación a una colonia situada entre dos plantas químicas con cerca de ciclón en un lado y una pared de concreto en el otro. Detrás de la pared había un contenedor de químicos abierto. Luego de experimentar contaminación química después de una explosión de la planta en 1983, los residentes de esta comunidad se organizaron para protestar la constante e insoportable hediondez y hacer público sus temores de otra explosión en Retzloff, Petrolite o Stepan Chemical. En 1987 presentaron una petición con sus preocupaciones al alcalde de Matamoros explicando que habían enfrentando una intoxicación química y tuvieron que huir de sus hogares muchas veces.

“ En 1990 hubo un derrame donde la gente tuvo que abandonar sus hogares por días”, dijo Barbara Bishop, miembro de la delegación. “Los animales que no murieron tuvieron que ser sacrificados”.

Jiménez recuerda, “Hubo un accidente serio con un gran escape en la planta de Retzloff, donde un tubo explotó. Una gran nube salió de la planta y se fue con el viento hacia el centro a otra planta maquiladora. A través del sistema de ventilación, los trabajadores dentro de la planta comenzaron a respirar aire envenenado. Más de 83 trabajadores se enfermaron y comenzaron a experimentar dolores de cabeza pero el gerente no le permitió la entrada al equipo de paramédicos, sólo les permitió a los trabajadores salir al patio. Fue solo cuando los trabajadores comenzaron a desmayarse que permitieron que los doctores entraran para socorrerlos”. Periódicos locales reportaron que el venenoso gas era pentaclorofenol – un preservativo para madera ligado al cáncer, defectos de nacimiento, debilitamiento del sistema inmunológico y enfermedades en la sangre y en la piel.

Desde el intercambio de trabajadores, reporta Torres, veinte trabajadores se han enfermado por estar expuestos a otro accidente químico relacionado con pentaclorofenol en Diciembre de 1992.

Retzloff Chemical recientemente cerró como resultado de una campaña del Centro de Estudios Políticos de Texas, que junto al CJM y el CFO enfocaron su atención en los pasados últimos meses en la compañía Stepan Chemical, con sede en Illinois, por echar solventes y otros químicos en los canales y terrenos de las colonias. (Ver reseña Stepan Chemical, El envenenamiento de una comunidad mexicana página. 10).

Mientras los trabajadores mexicanos daban la bienvenida a los visitantes, la gerencia era menos amigable. En la maquiladora Deltronicos de General Motors en Matamoros, el gerente que dijo que iba a arreglar su entrada a la planta, nunca regresó. Cansados de esperar los trabajadores marcharon hacia la sala de recepción y comenzaron a tomar fotos esta planta es conocida localmente por su negativa de permitir la entrada a equipos de emergencia durante un gran incendio en Mayo de 1990. Periódicos locales reportaron que noventa trabajadoras sufrieron intoxicación de humo mientras Deltronicos le negaba la entrada a los paramédicos, proclamando que la situación estaba bajo control. El gerente, que reapareció y llevó al grupo a un salón de conferencia, dijo que no podía decirle a la delegación el salario promedio por hora de la planta.

June Hargis reporta que en esta fábrica que se mudó de Kokomo, Indiana los trabajadores hacen estéreos para coches y les pagan $35 por una semana de 45 horas. Viendo la cruda realidad de estos salarios en comparación con los precios de artículos como los de los Estados Unidos, dice Hargis, es cuando ella realmente se da cuenta que el TLCAN fue creado solamente para el interés de las corporaciones que se mudan a México, para aumentar sus ganancias, “Es una calle de una sola vía. De ninguna manera, con los salarios que estas compañías pagan a los trabajadores mexicanos, pueden ellos comprar nada hecho en los Estados Unidos. Creo que nunca volveremos a recuperar estos trabajos, pero si insistimos que los mexicanos deben ser tratado como debe ser, el gobierno estadounidense y las corporaciones no estarán tan dispuestos a irse porque no podrán continuar pagando salarios de esclavitud”. La Coalición por Justicia en las Maquiladoras dice que GM esta en clara violación de la leyes ambientales debido a su emisión del gas tóxico, xylene.

“ Los trabajadores mexicanos pensaron que lo primero que íbamos a decir era que estábamos enojados debido a la pérdida de trabajos, pero tenemos que reconocer que no es su culpa. El gobierno estadounidense y las corporaciones los han convertido en esclavos y enfrentan las mismas amenazas que nosotros enfrentamos de que las plantas de vayan a otros países si reclaman mejores condiciones”, dijo Hargis.

Este conocimiento engendró otro intercambio de trabajadores entre trabajadoras de maquilas de Guatemala y miembros del CFO en el verano de 1992. En Guatemala donde las leyes laborales son también favorables para los trabajadores pero donde casi nunca se hacen cumplir, se ha convertido no sólo en un área de rápido crecimiento de maquilas, sino también en el lugar más peligroso en el mundo para organizadores laborales. (Ver “Guatemala: La Solidaridad Haciendo la Diferencia”, página 24) Los organizadores del CFO compararon las leyes laborales guatemaltecas con sus propias leyes para determinar maneras en la que los trabajadores guatemaltecos pudieran utilizar los métodos del CFO en su propia defensa. Ellos les demostraron a los guatemaltecos su propia forma de capacitación de destrezas a través de socio dramas y discutieron maneras cómo los guatemaltecos podían tomar acciones en tono suave pero efectivo en sus plantas. Desde entonces organizadoras del CFO se han mantenido en contacto regular con sus compañeras de la industria de manufactura de ropa en Guatemala. Las trabajadoras de las subcontratistas de Phillips-Van Heusen que visitaron al CFO ganaron reconocimiento sindical por parte del gobierno guatemalteco el otoño pasado.

Estas trabajadoras han cimentado el comienzo de una relación de solidaridad internacional que creen es crucial para su futuro en la economía global. Torres dijo, “Estas trabajadoras de Guatemala sufren tanta represión y aún así siguen adelante. Hemos estado creando este movimiento por 10 años organizando de manera muy lenta, muy discreta y muy calladamente. En Guatemala enfrentan tanta represión que estoy segura nuestros métodos trabajaran pero es importante que los traten, le dimos los materiales que pudimos y nos mantendremos en contacto”.

Aún cuando la pérdida de trabajos y el futuro de Tennessee propulsó a las mujeres estadounidenses a alquilar dos minivans e ir a la frontera mexicana a visitar a miembros del CFO, fue la nueva solidaridad con las mujeres con las que hicieron amistad que las obligó a hacer de ese intercambio el punto de lanzamiento de esfuerzos de solidaridad continuos. La gira ha cambiado sus vidas para siempre al crear relaciones y entender que van a llegar mucho más allá de ellas mismas y de los individuos que conocieron.

Después de su regreso las trabajadoras de Tennessee presentaron una show de dispositivas de su viaje a sindicatos laborales, iglesias y organizaciones laborales a través de la región. “Cada vez que las muestro es como volver allá. Siempre estarán en mi corazón y mente, todos los días”, dijo Hergis. La presentación esta acompañada por una petición de fondos para una van para el CFO.

Participantes del intercambio escribieron cartas en apoyo de los trabajadores y de las comunidades alrededor de las compañías que vieron. Hargis da un ejemplo: “En Matamoros nos reunimos con granjeros al lado de una planta química. A ellos les dijeron que iban a manufacturar cosméticos, pero cuando se mudaron se dieron cuenta que producían insecticidas. Ahora sus cosechas son la mitad de lo que eran antes de que la planta viniese. La compañía les dijo, ‘Si no les gusta múdense’. Los granjeros dijeron, ‘Hemos estado aquí por 20 años, ¡múdense ustedes!’ Escribimos cartas a la compañía acerca de la situación de los granjeros”.

Según reportes noticiosos de Austin, Texas, los granjeros creen que el químico ácido hidrofluorídico causa que las frutas se caigan de los árboles, las hojas nunca se pongan verde y los niños tosan y jadeen. Un análisis del sorgo y otras plantas en el área hecho por la Dra. Maria de Lourdes de Bauer de la Universidad Autónoma de Chapingo, México confirmó la creencia de los granjeros mostrando contenidos de fluoruro en las hojas de 40 partes por 1 millón. Esta planta es propiedad parcial de Dupont Chemical Company y el 85% de su producción es vendida a una subsidiaria de Dupont.

Tres miembros de la delegación testificaron acerca de las maquilas y de los enfermizos efectos del tratado de libre comercio, en las audiencias de ínter agencias de la administración de Bush sobre NAFTA organizadas por la oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos en Washington, DC y el Comité de Empleados de Política Comercial.

Dos participantes del intercambio dieron presentaciones a INFACT, el grupo de responsabilidad corporativa internacional que ganó reformas en el mercadeo de leche para infantes a través de su boicot a Nestlé y recientemente tuvo éxito en hacer que GE, el contratista de armas nucleares más influyente en los Estados Unidos, cerrará ese comercio. Ellas se quedaron en Washington, DC para persuadir a congresistas de Tennessee sobre el TLCAN. También ayudaron a organizar una marcha el pasado otoño en contra de ese acuerdo uniéndose a organizadores sindicales, ambientalistas, organizadores comunitarios y de derechos humanos internacional en todo Tennessee.

El intercambio fue presentado en la serie PBS Nova cuyo anfitrión es Robert Reich, en un episodio titulado “Hecho en USA – Ganadores y Perdedores”. TIRN planea hacer un video con fines educacionales y organizativos de lo que queda de la filmación.

El intercambio demuestra el ímpetu tremendo que las reuniones y participación entre los trabajadores al norte y sur de la frontera pueden tener para organizar solidaridad ínter fronteriza. Proporciona a otros sindicatos y activistas preocupados con la globalización un ejemplo excelente de cómo cimentar entendimiento internacional y pavimentar camino para lograr cambios.

Luvernel Clark, representante sindical del ACTWU y cabecilla del comité de seguridad y salud de Alied-Bendix dijo, “No estamos preparados para lo que vimos o escuchamos. Fue raro porque he visto fotos que otras personas han traído y diapositivas, y algún video”.

“ Una persona en nuestro viaje dijo que deberían poner un cartelón en esas colonias que diga ‘Hecho por USA’. Por el resto de mi vida, no olvidaré haber visto las condiciones en que viven los trabajadores mexicanos debido a nuestras corporaciones”.

“ No estamos en contra de aumentar el comercio con México y ciertamente no estamos en contra de que los mexicanos tengan trabajos pero estamos en contra del chantaje. Estamos en contra de cualquier sistema que oponga a los trabajadores entre sí basado en cuál puede ser forzado a tomar el salario más bajo. Estamos en contra de cualquier sistema que anime a las corporaciones a buscar por lugares con más bajos salarios o con mejores incentivos en los impuestos. Pero nuestro gobierno parece que quiere un sistema como ese. Su reacción a la economía global es que las corporaciones necesitan más libertad! Una visita a las maquiladoras muestra lo que libertad sin responsabilidad significa”.

“ Ir a México hizo que me diera cuenta la enorme discrepancia que hay – en salarios, condiciones y cumplimiento de las leyes. Nuestra lucha no es acerca de tomar los trabajos de los trabajadores mexicanos o estadounidenses. No es acerca de tratar de mantener esa discrepancia, es acerca de unidad y dignidad humana”.

Torres dice, “Creo que la única manera de resolver el problema es continuar organizando a los trabajadores alrededor del mundo, donde quiera que trabajen. La opresión es la misma en diferentes áreas de la industria y debemos crear juntos estrategias para confrontar los problemas que afectan nuestras vidas y cultura… que nos están volviendo como máquinas. Juntos podemos organizar más cada día para el respeto de los derechos humanos, la protección de la vida, la salud de la mujer, y ponerle fin a las violaciones de los derechos de las mujeres”.


Ir arriba