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Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras

 
   
   
   
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Puntos de la carta del CFO y los trabajadores de Delphi Delco a J.T. Battenberg III, Presidente Ejecutivo de Delphi Automotive, del 10 de abril de 2001, y respuestas de los ejecutivos de Kokomo.

1. El asunto más inmediato que nos preocupa es el reparto de utilidades correspondiente a este año. Queremos que usted considere darnos un reparto justo, de acuerdo a las ganancias de la compañía, y que creemos que debe ser mayor a los $1,050 pesos ($100 dólares) que se piensa darnos. Aunque entendemos el desaceleramiento de la producción en los últimos cuatro meses, sabemos por el reporte anual de Delphi que la compañía tuvo en el año fiscal 2000 una ganancia ligeramente mayor que en el año 1999.

Previo a la delegación a Ohio, Delphi en Reynosa había anunciado a los trabajadores que iba a repartir más o menos 1,640 pesos de reparto de utilidades, o sea unos $178 dólares. A pesar de que eso representó un aumento de 56% que fue producto de la presión de los trabajadores, no creemos que es para nada lo justo de acuerdo a la ganancia de la compañía.

Lo que Kevin Clancey nos aclaró es que el reparto de utilidades en Reynosa se hace de acuerdo a las ganancias que reporta la compañía correspondientes a las plantas de Reynosa y Matamoros. No incluyen ni otras plantas de Delphi en otras ciudades de México, ni las ganacias a nivel mundial. Otra cosa que dijo es que ellos habían dado $23 millones de pesos en el reparto de utilidades de este año. Y dijo que el número de trabajadores en Reynosa es actualmente de 7,500, mientras que Reynosa y Matamoros juntos sumaban 14,600. El total de trabajadores de Delphi Delco en el mundo es de 31,000, o sea que Reynosa y Matamoros representan el 47% del total de empleados de la compañía. El total mundial de la corporación Delphi Automotive Systems es de más de 200,000 empleados.

Por un buen rato, Lulú y Vicky estuvieron presionando sobre el tema, pero el asunto quedó en que ellos tomaron conocimiento de la petición de que trataran de dar más este año.

2. Los trabajadores necesitamos recibir un salario más justo que el actualmente percibimos. Los aumentos recientes de 6% por la compañía más otro 6% ordenado por el gobierno federal, no van de la mano con el ritmo del aumento de precios y costo de vida en las ciudades fronterizas. La compañía puede aumentar los salarios en Reynosa, ya que por un trabajo similar paga casi el doble en las plantas de Delphi en Matamoros. Antes de enero de 2001, el salario base en el primer turno era de $46 dólares a la semana por 41 horas, que subía a $55 con los bonos. Los $55 más aproximadamente $6 del reciente aumento dan por resultado $61, que es la cantidad que un trabajador se lleva a casa. Este es un salario de sobrevivencia que no alcanza a cubrir las necesidades de alimentación, vivienda y educación de nuestras familias.

Este fue un tema que ocupó otro buen rato de discusión. Se dejó muy claro que el salario actual es insuficiente. Los ejecutivos en Kokomo escucharon pero hasta ahí. Lo que dijeron es que la cuestión salarial se acuerda cada año con el sindicato de Reynosa, durante la revisión contractual. Que ellos no podían negociar lo salarial por aparte del sindicato. Con Skip Walter en Warren, y ante el presidente Battenberg, el CFO hizo la petición muy concreta de que hicieran un aumento salarial ya o que revisaran su paquete de prestaciones para que estas aumenten y de esa forma los beneficios reales se incrementen. Les pusimos el ejemplo de Alcoa Fujikura. Kari Gaffe tomó nota de ello y dijo que se comunicaría con Alcoa para ver cómo ellos aumentaron los beneficios del paquete de prestaciones.

Aquí me parece que entró el tema del mal pago de las horas extras en domingos. Se les explicó con varios recibos que los trabajadores estaban siendo pagados dobles horas y no triples como debía ser. Clancey dijo que si ese era el caso, no había problema en corregirlo y en pagar de acuerdo a la ley. Que las compañeras podían llevar los casos específicos ante Rodríguez para aclararlos.

3. Hace algunas semanas la gerencia nos avisó que todos los trabajadores debíamos ir al trabajo con zapatos adecuados para evitar accidentes. Sin embargo, no nos dijo que la compañía iba a proporcionarlos. Creemos que si la compañía esta introduciendo esa política, ella debe cubrir ese gasto y darnos los zapatos adecuados. No creemos justo que cada trabajador tenga que pagar por otro par de zapatos para usar en el trabajo.

Sobre este tema, Kevin Clancey dijo que para nada es obligatorio usar un determinado tipo de calzado. Dijo que se trataba sólo de una recomendación a los trabajadores. Que si ellos tomaran la decisión de hacerlo obligatorio, entonces la compañía sí proporcionaría el calzado. Por lo tanto ningún supervisor puede obligar a los trabajadores a usar un tipo de zapato específico.

4. La transición de ser GM a ser Delphi nos ha afectado. Algunas condiciones laborales han empeorado. Se han aumentado operaciones para cada trabajador y eliminado sillas para trabajar sentados. El DMS genera demasiada presión y estrés para los operadores, e incluso trabajadoras embarazadas son puestas a trabajar de pie durante todo el día.

"La batalla por las sillas" fue uno de los asuntos de disputa en Kokomo. Los ejecutivos parecieron entender que algo mal con sus gerentes de Reynosa estaba ocurriendo en el segundo turno. Lulú y Vicky fueron muy claras en sus ejemplos y argumentos sobre por qué debían tener acceso a las sillas. Lulú les dijo: "la producción va a salir, ustedes dennos las sillas". Kevin Clancey quedó en que pediría al gerente de Recursos Humanos para las plantas de Reynosa, Mauricio Rodríguez, que buscara a Lulú y Vicky para escuchar el punto de vista de los trabajadores y dar seguimiento a la petición. Ricardo sugirió a Clancey que dijera a Rodríguez que también se reuniera con Julia como CFO, ya que ella ha sido efectiva en facilitar comunicaciones entre gerentes y trabajadores.

Por alguna razón aquí o en otro punto salió el tema de que por qué no se permitía mascar chicle en las plantas. Y los ejecutivos dieron toda una explicación de la naturaleza de la operación con componentes electrónicos. Julia aclaró que ellas no estaban ahí para pedir que las dejaran mascar chicle. Eso se puso sólo como un ejemplo de las presiones que ponen los supervisores sobre los trabajadores.

5. Los descuentos al salario correspondientes a los pagos al programa de vivienda Infonavit son demasiado altos en muchos casos.

Aquí la discusión giró en torno a los dos meses de deducciones anticipadas en los pagos de Infonavit. Kevin Clancey dijo que ese punto era una demanda generalizada en todo Delphi en México, y que ellos ya estaban en pláticas con Infonavit para que ésta cambiara su sistema de recoger las contribuciones de las maquiladoras. Dijo que Infonavit no estaba cerrada a cambiar su sistema, y que nos mantendría informado.

6. Ante la sospecha de exposición al plomo de varios trabajadores, la compañía efectuó exámenes médicos, pero en varios casos aplicó esos exámenes a trabajadores que nunca estuvieron expuestos al plomo, y no los aplicó a otros que sí estuvieron expuestos. En los casos de expuestos que sí tuvieron exámenes, la compañía no les dio a conocer los resultados de sus propios exámenes. Pedimos que la compañía haga esos exámenes a los trabajadores faltantes expuestos al plomo, y que a todos se les dé a conocer cuál fue el resultado de sus exámenes.

Kevin Clancey dijo que no había ningún problema en dar a conocer a cada trabajador que tuvo exámen sus resultados, ni en hacer un exámen a cualquier otro trabajador que haya estado expuesto al plomo en una operación y que no se le hubiera hecho exámen.

7. Necesitamos información clara y amplia sobre las opciones de acciones para trabajadores que Delphi publicó en un folleto cuando comenzó operaciones como compañía independiente. A nosotros se nos comunicó que en dos años, o sea, en febrero pasado, se repartirían acciones entre los asociados de Delphi en México.

Clancey aclaró que las opciones de acciones no son acciones propiedad de los trabajadores. Quiere decir que los trabajadores no son dueños de $933 dólares en acciones (50 acciones x $18.66 dólares). Las opciones sólo significan que el trabajador puede canjear o ejercitar "sus" acciones y obtener en efectivo la diferencia entre el costo inicial de la acción (los $18.66) y la cotización actual de la acción al día del canje, menos impuestos y otros cargos.

Al finalizar la sesión en Kokomo, Julia resumió ante los ejecutivos los puntos tratados. Clancey quedó en dar seguimiento a dos o tres puntos básicos inmediatos:

  • Kevin Clancey hablaría con Mauricio Rodríguez para ver lo del permiso de Lulú para que ella no tuviera problemas por haber faltado.
  • Pediría a Rodríguez que buscara a las compañeras y se reuniera con ellas para tratar los asuntos planteados, especialmente lo de las sillas y los pagos de tiempos extras.
  • Que Clancey avisaría por teléfono a Ricardo de los avances en los asuntos, para que él los comunicara al CFO.
  • Que Clancey avisaría cuándo va a ir a Reynosa él mismo, parece que mencionó que en agosto próximo, para ver la posibilidad de una reunión con CFO.

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