Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras
 
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Reporte de las Américas del NCLA/Comercio Libre
Volume XXIV, Number 6 (May 1991)

ORGANIZANDO EN LAS MAQUILAS

Por Miriam Davidson

Cerca de medio millón de mexicanos estan actualmente empleados en las maquiladoras . 1500 plantas ensambladoras enclaustradas a lo largo de la frontera norteña de México. Estas empresas abrumadoramente estadounidenses importan la mayoría de sus materiales de los Estados Unidos y producen exclusivamente para exportar. Si el tratado de libre comercio se concreta, se espera que muchísimas más empresas se instalen allí atraídos por los bajos salarios (cerca de 50 centavos la hora), descuidados estándares de salud y seguridad, bajos impuestos, débiles leyes de protección ambiental y una fuerza laboral primordialmente femenina y no sindicalizada.

La falta de organización laboral es uno de los mayores puntos de venta para los que promueven las maquiladoras , dice Víctor Muñoz, un representante del AFL-CIO en El Paso. "Todo el ambiente a lo largo de la frontera es bien anti sindicalista", añade Muñoz. Solo cerca del 10 por ciento de la fuerza laboral de las maquiladoras esta organizada, comparada al 25 por ciento de todos los trabajadores mexicanos. Debido a que las maquilas han traído trabajos que se necesitan desesperadamente y dinero fuerte a México, las críticas se han acallado.

Muchos sino todos los más de 400,000 trabajadores viven en casuchas de cartón en terrenos invadidos alrededor de las fábricas, sin luz, calefacción, o agua corriente. Las enfermedades se propagan debido a la falta de salubridad y cuidados médicos. Aún cuando existieran viviendas adecuadas, la mayoría de los empleados ganan apenas lo suficiente para alimentar y vestir a sus familias. Muchos de ellos trabajan con maquinaria peligrosa o químicos sin la protección adecuada o sin capacitación. Botar descuidadamente desperdicios tóxicos es común debido a la falta de control por parte de las agencias de protección ambiental mexicanas. Residentes de una colonia pobre en Nogales, Sonora guardaba agua para tomar en barriles que contenían químicos desechados por maquilas y que ellos recogían.

A estas condiciones se le añade la falta de interés de los sindicatos mexicanos de llamar la atención sobre estos problemas y la situación es en general muy desolada para los trabajadores de las maquiladoras . Ser miembro del sindicato oficial afiliado a la Confederación de Trabajadores Mexicanos (CTM) no garantiza representación ya que los sindicatos comparten con el gobierno un punto de vista favorable a las maquilas. De acuerdo a Víctor Clark Alfaro, cabecilla de Centro Binacional por los Derechos Humanos en Tijuana, los trabajadores que han tratado de formar sindicatos independientes han sido despedidos, puestos en listas negras, arrestados, torturados y hasta asesinados.

Todos los 1,200 trabajadores de la planta de aspiradoras Eureka en El Paso se salieron de sus lugares de trabajo en 1988 luego que la compañía despidió a 20 empleados que habían tratado de organizar un sindicato. "Cuando los trabajadores estaban afuera", dijo el representante del AFL-CIO, Víctor Muñoz, "los agentes de seguridad de la compañía y la policía comenzaron a abatirlos, golpeando a mujeres con bates de béisbol y lanzándoles gases lacrimógenos". Muñoz afirma que algunas compañías no permitían la entrada a sus plantas a los bomberos y personal de emergencias: "Cuando hay una explosión o un accidente los supervisores llevan a la persona o personas heridas a la puerta para que sean recogidas, sin importar en que condiciones estén". Más sin embargo, existe un poco de trabajo organizativo dentro y alrededor de las maquilas, mucho del cual es informal y clandestino, o en respuesta a una condición específica de un trabajo en particular.

En vez de retar a la poderosa CTM, los trabajadores han tratado de introducir sus propios candidatos en las elecciones de la CTM o aceptado la representación de la CTM a cambio de comprometerse a presionar por ciertas demandas.

En la ciudad costera del golfo, Matamoros, a otro lado de Brownsville, Texas, un líder carismático y dinámico de la CTM llamado Agapito Gonzáles ha conseguido ganar la más corta semana de trabajo (40 horas) y el pago más alto en la región (cerca de $5 dólares diarios) para casi todos los empleados de maquiladora en la ciudad. Gonzáles es la excepción en la CTM, sin embargo, nadie igualmente capaz de retar la postura pro maquila del sindicato oficial ha surgido en ninguna otra ciudad de la frontera.

En las numerosas ciudades y pueblos del valle del Río Grande, una informal confederación de comités de mujeres, el CFO (Comité Fronterizo de Obreras) ha surgido para implementar un número de mejoras en sus fábricas, tales como guantes, abanicos y otros equipos de seguridad, baños limpios y el fin de acoso verbal por parte de sus superiores.

Estos comités trabajan para mejorar las condiciones en las colonias pobres y para diseminar información acerca de cuidados médicos, nutrición y peligros potenciales en el trabajo. El CFO ha sido ayudado en estos esfuerzos por el Comité de Apoyo, un grupo de apoyo binacional integrado por líderes religiosos, comunitarios, laborales y universitarios, fundado en 1980. Cuando el Comité de Apoyo supo que los trabajadores de una planta de Kemet en Matamoros estaban enjuagando químicos de una maquinaria con las manos peladas, contactaron a la Iglesia Unida de Cristo, la cual es dueña de acciones de la compañía matriz de Kemet, Union Carbide. Inmediatamente después que los funcionares de la iglesia se quejaron, Kemet proporcionó guantes y pinzas.

Al oeste del Valle del Río Grande, el nivel de organización es menos visible. En El Paso, Víctor Muñoz estima que solo 10 de 330 maquiladoras estan representadas por organizaciones laborales. En Nogales, el número baja hasta uno o dos de 70, y en Tijuana, de 600 menos de 50 tienen sindicatos, muy a menudo esos sindicatos son peores que ineficaces. El pasado noviembre en Agua Prieta, al otro lado de Douglas, Arizona, líderes de otro sindicato oficial, el CROC, animaron a los trabajadores de una maquila de ropa donde ellos trabajaban a hacer huelga después de cinco semanas sin pago. Cuando la huelga comenzó, los trabajadores supieron que los líderes del sindicato estaban aliados con los dueños de la compañía. La maquila cerró sus puertas y vendió toda su maquinaria, los trabajadores no han recibido aún ningún pago.

A todo lo largo de la frontera, observadores se desaniman por los efectos que los tratados de libre comercio puedan tener en los trabajadores de las maquiladora s. El Economista de la Universidad de Arizona, Arthur Silvers argumenta que un aumento en la competencia entre las industrias estadounidenses podría llevar a salarios más altos y mejora en los estándares de vida. Víctor Muñoz no esta de acuerdo: "Ellos decían lo mismo de las maquiladoras". La enorme cantidad de mano de obra mexicana, el deseo del gobierno mexicano y la industria estadounidense trabajarán para mantener los salarios bajos. Ni Muñoz ni Silvers creen que el tratado de libre comercio, de la manera que actualmente se visiona, afectará los estándares de salud y seguridad de los trabajadores y los problemas ambientales de la frontera. Con o sin libre comercio, la única esperanza de los trabajadores de mejorar las condiciones parece yacer en la organización clandestina e informal que no amenace el estatus quo.

Miriam Davidson es una priodista independiente que se especializa en la región de la frontera U.S.A-México.

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