![]() |
Comité Fronterizo Por los derechos humanos y laborales de los trabajadores de las maquiladoras |
|
||
|
|
||||||||
The Monitor - http://www.themonitor.com/ Labor de ¿amor?
Las compañías maquiladoras no contribuyen a obras de caridad o a organizaciones no lucrativas en las ciudades de la frontera mexicana donde operan como lo hacen a organizaciones similares en los Estados Unidos, lo demostró un estudio reciente del fondo de partidarios de obras caritativas de la frontera. Algunos críticos dicen que la poca filantropía que existe apenas contribuye a los bajos salarios que las plantas importadoras pagan. Pero los administradores de las plantas maquiladoras señalan la donación de tiempo, equipos y dinero que beneficia a comunidades pobres al sur de la frontera. En Matamoros, por ejemplo, las compañías que operan maquiladoras dan a escuelas, hospitales y otros proyectos locales, dijo Bill Wolfe, que encabeza las operaciones de Nova/Link en Matamoros y Reynosa. La compañía proporciona trabajo e instalaciones a firmas que quieren ensamblar o manufacturar productos en México. Las maquiladoras en Reynosa son generosas con su tiempo y dinero en ambos lados de la frontera, dijo Ed Peno, director ejecutivo del suplidor de autos TRW Automotive de México. Peno es también gerente de finanzas de la Asociación de Maquiladoras de Reynosa, un grupo comercial de cerca de 120 plantas exportadoras en la ciudad. Peno estimó que TRW contribuye con más de $100,000 dólares al año al complejo fronterizo McAllen-Reynosa. Parte de las contribuciones son en dinero en efectivo, pero la mayoría son en artículos y servicios como computadoras, comida, ropa y trabajo de reparaciones donados a las escuelas, orfanatos y organizaciones de ayuda. Líderes de maquiladoras prefieren contribuir con regalos "en artículos" en lugar de donaciones en efectivo por la poca existencia de instituciones caritativas capaces de manejar los fondos donados, de acuerdo al reporte. El reporte publicado en Febrero, fue comisionado por la Asociación de Filantropía de la Frontera USA-México, a un grupo de organizaciones comunitarias que trabajan para incrementar la caridad en comunidades con bajos recursos en ambos lados de la frontera USA-México. Más del 65 por ciento de las compañías encuestadas afirman haber contribuido $10,000 dólares anuales o menos en efectivo a causas caritativas a los largo de la frontera norte de México. Más de la cuarta parte dicen que no contribuyeron en nada y un poco más del 9 por ciento dijo que dieron más de $10,000 dólares al año. Las maquiladoras se han dado cuenta de que la filantropía comunitaria ayuda a la retención de empleados, esto es especialmente importante en Reynosa donde hay más trabajos de maquiladoras que trabajadores lo que conlleva a la rotación de trabajadores de planta a planta, dijo Peno. Pero la contribución caritativa de la compañía ha ayudado a la firma a retener empleados, dijo. En algunas circunstancias, las compañías que operan maquiladoras pueden obtener una deducción en sus impuestos por contribuciones que hagan al sur de la frontera. Otras veces, compañías estadounidenses dueñas de subsidiarias mexicanas que administran maquiladoras no pueden obtener la deducción de la donación hecha en México por su subsidiaria. Para las subsidiarias mexicanas mismas, ese tipo de impuestos en realidad los desanima a hacer donativos. Las compañías que en realidad hacen donativos lo hacen por altruismo, dijo Gregg McCumber, un asociado administrativo de Burton McCumber & Cortéz, una firma de contabilidad y consultoria con oficinas en Reynosa, Matamoros, Brownsville y McAllen, la cual presta servicios a la industria maquiladora como parte de su especialidad. "La mayoría del tiempo cuando lo hacen, lo hacen por el bien de la comunidad", dijo McCumber. "Ellos lo hacen porque tratan de ser buenos ciudadanos corporativos". No es cierto, dice Ricardo Hernández, del Comité de Servicio de los Amigos. Como director del programa que trabaja sobre los derechos de los trabajadores de las maquilas, Hernández viaja a Reynosa y Matamoros cerca de seis veces al año. A menudo las compañías utilizan las contribuciones caritativas para ganarse el apoyo de funcionarios locales y estar en gracia con las comunidades, a la vez que ignoran los problemas más importantes como son los bajos salarios, dijo. "No tratan asuntos que son más cruciales para la comunidad", dijo. "Es más por la imagen de la compañía, ellos saben que no les estan pagando suficiente a los trabajadores". Randy O. Main, vicepresidente de la Asociación de Maquiladoras de Reynosa, disputa eso diciendo que las plantas de exportación pagan salarios competitivos con otras industrias en las ciudades fronterizas mexicanas y que no hacen contribuciones filantrópicas en las ciudades fronterizas solo para estar bien con las comunidades locales. "Eso es completamente incorrecto", dijo Main, quién es también administrador general de una maquiladora de Reynosa propiedad de Farley's & Sathers Candy Co. Inc., con sede en Round Lake, Minesota, la planta manufactura bastoncitos de caramelo y otros dulces. Main también dijo que aunque sí existen deducciones en los impuestos ese no es el motivo de la filantropía de las maquiladoras. Los trabajadores de maquiladoras en Matamoros y Reynosa ganan un promedio de entre $40 a $70 dólares a la semana, dependiendo de su antigüedad y de las horas extras, dijo Hernández. Eso, dijo él, es a veces más de lo que los trabajadores podrían ganar en algunas áreas del interior de México. Algunos trabajadores de las maquiladoras se preguntan por qué las compañías dueñas de las plantas no gastan más en salarios en lugar de donar algo a algunos orfanatos", dijo Hernández. "Los trabajadores son los primeros en cuestionar esas actividades". Sin embargo, son los bajos salarios los que permiten que las maquiladoras existan y que después de todo proporcionen trabajos. La operación de una típica maquiladora tiene un pie en cada lado de la frontera con México, el segundo socio comercial de los Estados Unidos luego de Canadá. Operaciones de ensamblaje y manufactura se llevan a cabo en ciudades fronterizas mexicanas tales como Reynosa y Matamoros, donde se le paga a los trabajadores menos de lo que ganarían en los Estados Unidos por hacer el mismo trabajo. Eso mantiene los costos bajos para los consumidores y para las compañías estadounidenses y extranjeras que operan las plantas. Esas compañías generalmente tienen operaciones de almacenamiento en ciudades estadounidenses tales como McAllen y Brownsville, lo que las convierte en la parte norteña del sistema del complejo fronterizo de dos ciudades. Este sistema ha proporcionado trabajos por mucho tiempo y recolectado impuestos en ambas partes de la frontera. Los negocios del valle del Río Grande dan suministros a las plantas y los trabajadores del valle hacen las operaciones de almacenamiento. Las maquiladoras necesitan administradores, esos empleados con mayor educación tienden a mudarse de otros estados o países hacía el Valle, estimulando la venta local al menoreo, restaurantes y el mercado de bienes raíces o viviendas. Líderes empresariales dicen que por cada tres de diez trabajos creados en Reynosa, se crea un trabajo en McAllen y la caridad corporativa esta por encima y más allá del empleo y del beneficio de los impuestos que las maquiladoras traen a las comunidades fronterizas mexicanas, dijo Main de Farley's & Sathers. "Necesitas apoyar a las comunidades donde viven tus trabajadores", dijo Barry Goodrich, director administrativo de la compañía de partes para autos Delphi Corp. con maquiladoras en Matamoros y Reynosa, quien también es presidente de la Asociación de Maquiladoras de Matamoros, la cual tiene un programa de adoptar una escuela que incluye a cerca de 100 escuelas de la ciudad. Más o menos 90 maquiladoras ayudaron con remodelaciones, aire acondicionado y electricidad, la asociación tiene también un programa de salud. La Asociación de Maquiladoras de Reynosa contribuye al United Way y bancos de comida en ambos lados de la frontera, así como también al Club de Niños y Niñas de McAllen en el lado estadounidense, dijo Kemper Morrow, presidente de la asociación y administrador de la planta de Reynosa de los productos Standard Motor. La compañía manufactura partes para motores de vehículos. Pero al menos una institución caritativa en el lado estadounidense de la frontera no ha tenido tanta suerte. "Yo no creo que recibimos ningunos fondos locales de maquiladoras", dijo Jorge Barrientos, director de desarrollo comunitario y vocero del Capítulo Sur de Texas de la Cruz Roja Americana. Sin embargo, él si dijo que la organización recibió algo de apoyo monetario de maquiladoras para asistencia para el Huracán Katrina. Barrientos dijo que ha pedido dinero a la Asociación de Maquiladoras de Reynosa. "Yo los he contactado pero no tengo mucha suerte con ellos", dijo. "La mayoría de las veces me mandan de un lado para otro". La asociación tiene que escoger a cuáles organizaciones les da porque el complejo fronterizo McAllen-Reynosa, en el cual el grupo comercial de Reynosa enfoca sus esfuerzos filantrópicos, tiene más necesidades que los recursos que poseen, dijo Peno de TRW. La asociación no da donativos a la Cruz Roja cada año pero si dio una fuerte suma - por lo menos parte de ella fue a la Cruz Roja - para los esfuerzos de ayuda después que el Huracán Emily inundó a Reynosa el año pasado, dijo Peno. "Recibimos muchas peticiones que desafortunadamente tenemos que negar" dijo. "Solo tenemos cierta cantidad para donar". _____________________________________
|
||||||||
www.cfomaquiladoras.org es producido en colaboración con el Comité Fronterizo de Obrer@s (CFO) |
||||||||