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| "Antes,
con menos dinero comprábamos más. Ahora, con más dinero compramos
menos". Atanacio Martínez |
A los trabajadores
no nos alcanza el salario que ganamos en las maquiladoras para sostener a nuestras
familias. Para mostrar cómo entendemos nosotros nuestros gastos, mostramos
tres listas:
1. Una lista de productos básicos indispensables que generalmente adquirimos.
2. Una lista de productos ideales, aunque también necesarios. 3. Una
lista ideal de gastos obligatorios o que no podemos evitar.
Ver
listas de gastos: Ciudad Acuña, noviembre 25, 2003
Ver
otra lista de febrero 2003
| Nosotros
defendemos el Artículo 90 de la Ley Federal del Trabajo, que dice:
"El
salario mínimo deberá ser suficiente para satisfacer las necesidades
normales de un jefe de familia en el orden material, social y cultural, y para
proveer la educación obligatoria de los hijos". |
Comunmente
la gente se refiere a la primera lista como "canasta básica",
pero propiamente dicho se trata de una lista mínima de productos básicos
indispensables que los trabajadores compramos en la frontera. Una
canasta básica incluye mucho más. El CFO colaboró con un
estudio que el Centro para la Reflexión, Educación y Acción
(CREA, por sus siglas en inglés) hizo a lo largo de la frontera. Ese trabajo,
llamado Haciendo visible lo invisible: el poder de compra de los trabajadores
de las maquiladoras en México 2000, demostró que en general, para
cualquier nivel de sustento mínimo, los trabajadores de las maquiladoras
necesitan el equivalente de cuatro a cinco salarios mínimos. En
otras palabras, el salario mínimo en nuestro país cubre cuando mucho
un 25% de lo que sería un salario sustentable. Por eso, el salario mínimo
en México es un dato que no sirve de nada para evaluar los sueldos y costos
de vida. El estudio,
publicado en junio de 2001, muestra por ejemplo que en Piedras Negras el porcentaje
del salario sustentable proporcionado por el salario mínimo era de 24.4%.
En Ciudad Acuña, el porcentaje era el 26.6%. Con el aumento de la pobreza
en México, es posible que en el 2003 ese porcentaje sea aún menor. Las
maquiladoras presumen de que pagan dos veces el salario mínimo a los operadores
de línea. Sin embargo, aún ese doble del salario mínimo
apenas alcanza para cubrir la mitad de lo que necesitan nuestras familias,
según se observa en las cartulinas que nosotros hacemos. Según dicen
los gerentes, las maquiladoras cumplen y hasta de más con la ley. Sin embargo,
ellas tendrían que pagar 100% más, o sea más del
doble de lo que pagan actualmente, para nosotros tener un ingreso decoroso.
¡Y aún
así las corporaciones, los empresarios mexicanos, el sindicato CTM y muchas
autoridades se quejan de que el costo de mano de obra en México es muy
alto! Los costos
en el lado mexicano de la frontera, casi iguales a los costos en el lado estadunidense
Mucha
gente no sabe que una variedad de productos, desde los alimentos más básicos,
hasta ropa y entretenimiento, son igual o más caros en México
que en el otro lado de la frontera. Esto siempre lo hemos sabido quienes vivimos
aquí.
Por eso vemos los fines de semana las grandes filas de gente cruzando al otro
lado para ir de compras; pero no para traer artículos de lujo, sino
necesidades como leche para nuestros hijos, o pan de caja, o papel sanitario.
Hasta hace un año, por ejemplo, se tuvo que homologar el precio de
la gasolina en México
porque estaba exageradamente arriba del costo en Estados Unidos.
Antes,
con menos dinero comprábamos más. Ahora, con más dinero compramos
menos Nuestro
compañero Atanacio explica su frase así: él recuerda que
aunque su salario era menor hace diez años, el mandado rendía más.
Él recuerda por ejemplo que un paquete de galletas traía más
producto que ahora. Aunque el salario haya crecido constantemente en los últimos
años, como lo muestran todas las cifras que usan los investigadores, eso
no quiere decir que vivamos mejor. Ahora Atanacio gana más, cierto, pero
el paquete de galletas también cuesta lo mismo pero además trae
menos galletas. El resultado es una disminución neta del poder de compra. Lo
que hacen los trabajadores para completar el gasto Muchos
gerentes de maquiladoras y ejecutivos de corporaciones gustan decir que el nivel
de vida de sus trabajadores ha aumentado en los últimos años porque
se nota que en los estacionamientos de las fábricas hay más automóviles.
Esos gerentes creen que los trabajadores ganan lo suficiente para alimentar a
su familia y hasta para comprar un vehículo. En realidad, los trabajadores
usan su empleo en la maquiladora como un trabajo base, como un salario para satisfacer
lo mínimo y para tener Seguro Social que es muy necesario. Una
trabajadora o un trabajador tienen que hacer otras cosas para que puedan pensar
en adquirir algún bien como lo es un vehículo. La verdad es que
existe una realidad que las corporaciones y el gobierno prefieren ignorar.
- Miles de obreras y obreros
venden plasma en las ciudades fronterizas de Estados Unidos. Algunos de ellos
cruzan hasta dos veces por semana para obtener unos $15 dólares cada vez
que van.
- Miles
de padres y madres tienen que trabajar ambos para mínimamente cubrir las
necesidades indispensable de una familia de cuatro. Generalmente tienen que estar
en turnos diferentes para alternarse el cuidado de los hijos.
- Miles
de obreras venden diferentes cosas en sus tiempos libres, desde Avon hasta chácharas
y fayuqua que traen del otro lado para venderla un poco más caro.
- Miles
de trabajadores se juntan en familia para ahorrar costos. Aceptan que parientes
de otras ciudades vengan a amontonarse en sus pequeñas casas para que ellos
también trabajen y contribuyan al sostenimiento del hogar.
- Miles
de hijos adolescentes no pueden continuar la escuela secundaria o incluso primaria,
y se ven forzados a trabajar desde pequeños para ayudar a sus padres a
sostener sus casas.
- Miles
de familias simplemente se aprietan el cinturón y gastan cada vez menos,
dejando de consumir alimentos necesarios.
- Miles
de familias complementan su ingreso con las modestas remesas que les envían
sus familiares que trabajan en las cosechas y en servicios en Estados Unidos.
- Miles de familias
compran su ropa, utensilios y artículos para el hogar en "la segunda"
porque no les alcanza para adquirir productos nuevos.
- Miles
de familias se endeudan de por vida, o empeñan sus pocas pertenencias,
para comprar algo que desean.
- Muchas
mujeres se ven forzadas a recurrir a formas de prostitución abierta o disfrazada
para dar de comer a sus hijos.
¡Y
los ricos gerentes de las maquiladoras todavía creen que son sus salarios
los que permiten que un trabajador se compre una troca usada! Muchos de esos muebles
son vehículos de desecho en Estados Unidos!
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