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The Union Leader
Manchester, NH 21 de Noviembre del 2002

Activistas protestan en Belmont por trabajadores mexicanos

Por Roger Amsden
Corresponsal del Union Leader

Belmont - Media docena de activistas laborales marcharon al lado de la Ruta 106 cerca de la planta Noyes Fiber ayer, con pancartas protestando el trato a trabajadores mexicanos por parte de la compañía matriz de Noyes, Alcoa Fujikura.

Tomando parte de la protesta estaba Rafael Salinas, uno de los líderes del sindicato independiente de Macoemex/Alcoa en Piedras Negras, Coahuila, México, quién fue despedido el mes pasado por activismo laboral.

Hablando con la ayuda del traductor Andy Davis de Albany, Salinas dijo que el sindicato laboral auspiciado por el estado, la Confederación Mexicana de Trabajadores, está "confabulada con la gerencia y pisotea los derechos de los trabajadores".

Él es uno de los 20 trabajadores despedidos una semana después de que una planilla de candidatos independientes ganó el reto sobre el atrincherado sindicato en dos de las plantas de Macoemex en el norte de México.

Con cuatro hijos, Salinas ha trabajado cerca de seis años en la planta de Macoemex que hace cableado eléctrico para la industria automotriz. Salinas dijo que cerca de 5,000 personas, la mitad mujeres, están empleados en tres plantas adonde se le presentaron los retos al sindicato auspiciado por el estado.

Los trabajadores ganan cerca de $40 semanales y no tienen beneficios tales como seguro médico o pagos de tiempo y medio por horas extras trabajadas.

"La mayoría de los trabajadores nos apoyan a pesar de la represión", dijo Salinas, quien también dijo que la compañía estuvo anunciando por los altoparlantes de las plantas que no hablaran con los organizadores sindicales y amenazaron con acciones disciplinarias a aquellos que lo hicieran.

Arnie Alpert del Comité de Servicio de los Amigos, coordinador de New Hampshire para el grupo cuáquero que ayudó a organizar la protesta dijo, "por más de un año, Alcoa ha recurrido a amenazas, interferencia en elecciones sindicales, vigilancia con cámaras de video de los trabajadores dentro y fuera de la planta y tácticas similares dirigidas a minar la organización de los trabajadores".

Dijo que el despido de los 20 organizadores sindicales el 4 de octubre fue "la última gota" y que los activistas laborales están pidiendo a partidarios en Estados Unidos que presionen a Alcoa por un tratamiento más justo.

El presidente del ALF-CIO en New Hampshire Mark MacKenzie, quíen también se unió a los protestantes dijo, "los trabajadores de cualquier parte tienen el derecho a organizar sindicatos independientes. Estamos orgullosos de apoyar a nuestros hermanos y hermanas mexicanas".

"Esto está pasando en todo el mundo. Es una carrera desenfrenada de las compañías globales tratando de explotar a los trabajadores", dijo MacKenzie.

Dijo que la protesta al frente de la subsidiaria de Alcoa fue diseñada para concientizar a la gente acerca de cómo los derechos de los trabajadores están siendo pisoteados por la globalización de la economía global.

Alcoa Fujikura, una empresa conjunta entre la compañía Alcoa con sede en Pittsburgh y una compañía Japonesa, emplea a 17,000 trabajadores en 13 fábricas de cableados eléctricos para automóviles en el norte de México, de acuerdo con Alpert, quién estuvo cuatro días en México en el mes de marzo con una delegación investigando las condiciones de trabajo de las plantas.

"Las acciones de Alcoa violan las leyes laborales y la constitución mexicana, las cuales garantizan la libertad de asociación, incluyendo el derecho de los trabajadores de elegir democráticamente sus propios sindicatos", dijo Alpert. "También violan el propio pronunciamiento de la compañía, el cual afirma el apoyo de Alcoa a la libertad de asociación y otros derechos humanos", dijo.

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